octubre 23, 2006

Sobre poesía

Los pájaros también se van al infierno
Víctor López Jaramillo
¿Para qué sirve la poesía en el nuevo milenio? ¿Para qué continuar con la renovación de la palabra? ¿Para que buscar adjetivos posesivos que arañen la razón? Mil dudas cómo estas nos asaltan es este pragmático mundo moderno donde la eficacia y los discursos sobre calidad total inhiben la audacia del pensamiento, la tentación de sentir, la vocación de ser héroes al menos por una vez.
Quizá tengan razón los que dicen que la poesía no sirve para nada. Quizá. Pero quienes afirman eso, olvidan que por increíble que parezca, la poesía salva, vivifica, nos devuelve nuestra condición humana. Nos hace pensar que un tigre se aparece por la zona rosa o recordar con letras un rostro que en la memoria ha naufragado ya hace tiempo.
¿Qué es un poeta en el nuevo siglo? Es un vagabundo de la luna, es alguien que juega en medio de nubes de sueños y algodón, es el centro delantero que marca un gol sin portería, un arquitecto que construye sin estructuras.
¿Para qué hablar de poesía en esta tarde noche de escasa luna? La razón que nos convoca es la presencia de Indran Amirthanayagam y la presentación de su libro “El infierno de los pájaros”.
Antes que nada, la poesía de Indran no se convierte en discurso ante el espejo, es poesía de un habitante de una sociedad multicultural que ha sabido integrar todos los elementos de los lugares en que ha residido. Convierte a la poesía en un elemento unificador que supera cualquier frontera cultural o étnica.
Ahora que todo parece originario de ningún lugar, que vivimos en un mundo completamente aséptico y donde el mejor lugar para vivir es el centro comercial, Indran trasgrede con su poesía a los panegíricos del neoliberalismo y la globalización y escribe en una lengua que no es la dominante en este agringado mundo, para hablarnos de situaciones que pueden suceder en cualquier sitio del mundo sin necesidad de que pasen en MacDonalds.
Indran es originario de Sri Lanka (Ceilán) y el español viene a ser su tercera lengua. Paradojas de la globalización, esta poesía no es traducción, el autor se ha atrevido a crear en un idioma que le era ajeno y el resultado es admirable. Su voz no parece ajena a nuestra idiosincrasia, al contrario, con nuevos ojos penetra en la cotidianeidad y nos devuelve esa capacidad de asombro que, en aras de la productividad, la habíamos guardado en la agenda de las cosas sin importancia.
Así, de pronto nos vemos transportados a una banca de un jardín de pueblo y vemos como pasa su parsimoniosa vida y sin que pase nada, todo ha pasado ya.
Dice el poeta:
Esta serenidad del pueblo
Donde el árbol ha crecido
Desde hace siglos en el zócalo
Ahí la municipalidad brilla
En su edificio colonial, el amanuense
Escribe en su despacho, y la única
Familia de abogados celebra
El nacimiento de su último licenciado...

También asistimos a la metamorfosis de la Zona Rosa que se convierte en jungla o al naufragio de la memoria y las metáforas que arroja entre recuerdos que lanza para intentar salvarse. Su canto es desgarrado pero no quimérico, son perlas oscuras productos del dolor que en cualquier momento estallan, en tanto, están latentes escupiendo letras.
Dicen que hasta en el infierno hay que tener amigos, después de leer a Indran, me he dado cuenta que su poesía ha pasado más de una noche en ese lugar rodeado de pájaros nocturnos y peces de sal. Al menos se que cuando vaya para allá, encontraré poesía para hacer mas confortable mi estancia.

octubre 11, 2006

Caricatura

En la república de la caricatura política

“La caricatura política es inseparable del periodismo, si no es que de la historia".

Elena Poniatowska, escritora

Víctor López Jaramillo

I

En 1903, en el México del Porfiriato, una caricatura en donde se hacia mofa del dictador Díaz, publicada en el periódico el Nieto del Ahuizote, provocó que los directivos, entre los que destacaban los hermanos Flores Magón, tuvieran la dicha de pasar unos días en la cárcel, cortesía del primer mandatario de la nación.

En 1972, en el México del Priato, en un programa de Televisión, Manuel Valdés, que por algo lo apodan “El Loco”, tuvo la ocurrencia de soltar la siguiente broma: “¿Cuál fue el primer presidente bombero? Bomberito Juárez”, lo cual le acarreó una fuerte multa por parte de la Secretaría de Gobernación y su exilio de la TV por algunos años.

¿Qué tienen en común estos dos episodios? Pues que se conjuga la risa con la política. La carcajada puede provocar en un político más daño que un desafuero. Y no porque altere su estatus como gobernante, sino porque va directamente a donde más duele a dichos personajes públicos: al orgullo.

¿Condenar la risa? Imposible, aunque haya habido intentos y hasta discusiones filosóficas sobre su valor, como la que se trata en un capítulo de la célebre novela “El nombre de la rosa” del italiano Umberto Eco, en donde en el ficticio segundo tomo de la Poética de Aristóteles, en cual se hace apología de la risa, provoca la muerte a todo aquel que osa leer sus páginas gracias a un potente veneno alojado en las esquinas de éstas.

¿Veneno? Esa es la palabra que andaba buscando. La caricatura política, al ser una conjunción entre risa y política, es un peligroso veneno contra el dogmatismo político y la versión de los poderosos. Es la humilde venganza de los que padecemos los desvaríos de los que dicen llevar las riendas de la nación.

Es la chispa de la inteligencia que arranca una sonrisa a costa de los desvaríos de aquellos que se sienten dueños del país, estado o municipio.

II

Hace tres años, en una entrevista para La Jornada, el caricaturista, o monero mejor dicho, El Fisgón, menos conocido como Rafael Barajas, dijo que “'para poder hacer un mejor periodismo en el siglo XXI necesitamos entender bien el periodismo del siglo XIX”. Surge la pregunta: ¿Y como era el periodismo del siglo XIX? El mismo Fisgón responde. “Aquel era un periodismo de debate, doctrinario, que construyó este país”.

El México del siglo XIX fue convulso, rehén de las facciones políticas que ante una nación que no acababa de forjarse y un estado inacabado, parecía condenado a ser absorbido por su vecino del norte o por una potencia europea.

Sin embargo, en medio de ese oscuro horizonte, muchas de las mentes más brillantes del XIX encontraron una luz en el periodismo, que se convirtió en la vía de propagar su pensamiento y discutir en el foro público de la naciente patria sus ideas.

Momentos cumbres de la prensa mexicana se dan justamente en el periodo de la Guerra de Reforma y durante la Intervención Francesa, en donde las simples páginas de un periódico se convirtieron en focos de resistencia y punto de partida de la causa republicana.

Y en este contexto no debemos olvidar el rol que jugó en este mundo de ideas plasmadas en papel la caricatura política, que a la par que declinaba la libertad de imprenta en el país durante el Porfiriato, tiene sus momentos más luminosos en las paginas del Nieto del Ahuizote, como ya mencionamos al inicio.

III

En el 2003, en el México de Foxilandia, arribó a la alcaldía de San José Iturbide un político de viejo cuño llamado Javier de la Vega. De inmediato, El Reloj, como todo periódico que se respete, lo tomó como inspiración de sus caricaturas.

Sin embargo, aunque a De la Vega no le faltaron ganas de emular a Porfirio Díaz, el director Héctor Martínez no disfrutó los placeres de una fría noche en la cárcel ni el periódico fue cerrado, tal y como nos lo había prometido el alcalde.

Y así, gracias a los desvaríos de la administración municipal que facilitaban el trabajo del monero de El Reloj, cada miércoles nació una nueva tradición en San José Iturbide. Ver en la página tres ó cuatro el nuevo mono, que se convirtió el más fiel reflejo del nivel que había alcanzado la política en nuestro municipio e incluso en el país: una caricatura.


octubre 05, 2006

De mi archivo muerto (Cada otoño es lo mismo)


Vacío
Víctor López Jaramillo
Hoy desperté con un sentimiento de vacío. No triste ni melancólico, simplemente vacío.
Como si en la travesía de la noche algo se hubiera caído de mi barco para perderse irremediablemente en ese mar oscuro y yo no atinara a rescatarlo y me resignara a contemplar su hundimiento.
Quiero pensar que estoy triste pero no puedo. Si quisiera llorar mis lágrimas se pondrían en huelga. Intento reír a carcajadas pero todo es amargo.
En mi temprana adolescencia me fascinaban estos días de otoño, el Halloween y los Días de Muertos.
Hoy, apenas si son días diferentes del resto y los más distintivo es el cambio de horario y que las tardes son más del color del Zempatzuchitl (¿así se escribe?) que en esos días de verano en que la vida y el día parecen eternos.
He perdido algo y no se qué es.
Es como si todas mis emociones me hubiesen abandonado en una isla y yo resignadamente lo aceptara.
En la mañana salí a correr más con el objetivo de agotarme, desahogarme, gritar algo mientras voy en la orilla de esa carretera cerrada que está cerca de mi casa.
Sin embargo, no pude.
Troté y troté. De mi garganta no salió nada. Me limpiaba el sudor mientras espantaba a los perros del camino y llegaba al final.
Llegué a mi casa no muy agitado, al menos voy recuperando mi condición física tras una semana infernal de spining.
Sin embargo el vacío sigue.
Es como un hoyo negro interior que me devora poco a poco. Que no tiene centro de gravedad fijo pero absorbe todo.
Y es ese el problema. No hay un centro de gravedad que justifique este aturdimiento.
Quiero pensar que es la ausencia de Ella pero sé que sólo sería un pretexto.
Quiero pensar que es mi soledad acumulada pero sé que sólo sería un pretexto.
Quiero pensar que son los fantasmas de mis amores frustrados pero sé que sólo sería un pretexto.
Quiero pensar que es producto de mi situación laboral que no es halagadora pero sé que sólo sería un pretexto.
Y así me encuentro hoy, apenas inmóvil, sin motivo aparente para haber dejado de soñar dormido.
Aunque mis últimos sueños no han sido precisamente agradables, sólo me arrojan al puerto de la mañana lleno de dudas.
Un día sueño que estoy al final de un lúgubre camino con una cabra, una cobra y un león negro, o la sueño a Ella, que está triste, sentada en una escalera y sólo me mira sin decir nada, o sueño una diosa que no acepta mis rezos.
Como una diosa que no acepta mis rezos.
Como si un dios arrogante me hubiera condenado a un exilio de mi mismo. A no saber explicarme ni entender que siento. A creer de repente que nada ha existido pero las cicatrices se hacen más grandes.
Miro atrás y sólo veo cadáveres cubiertos de sal, algunas estatuas de cenizas y un cielo eternamente anaranjado.
No tengo ganas de elegir entre el olvido y la memoria como dice la canción, no sabría que escoger.
Hoy apenas me siento como una nube que no llovió o como el viajero que se equivocó de autobús y no sabe si bajarse o no.
Tengo la duda del legionario romano que se pregunta si conquistar el mundo sirve para algo, que duda en seguir peleando o sólo protegerse tras su escudo de las flechas de los bárbaros que atacan sin misericordia al invasor.
En fin, que ahora tengo delante de mi un montón de notas por corregir y una portada que diseñar y sólo atino a escribir esto y mirar por internet los escarceos electorales del Yunque vs Peje.
Chau y suerte y que el legionario empuñe su gladio y siga luchando como siempre, que vuelva a casa con su escudo o sobre él, como solían decir las antiguas madres espartanas.
Imagen tomada de http://groundglass.ca/archives/2004/01/30/emptiness.php

septiembre 29, 2006

Más poesía


Otro poema de mi autoría
Recoger los restos...

Víctor López Jaramillo




Sólo queda recoger los restos
e intentar recomenzar.
El tiempo se nos resbaló entre las manos.
Sólo mirar y caer en los escombros,
la sensación de polvo viejo arrinconado.
Ya poco queda.
Sólo lo que no fue.

No queda más que una luna rota
sonidos desgastados
y la desvestida añoranza.
Fantasías de un viejo amor
en un cuerpo lejano,
confusión,
sólo polvo arrinconado ¿olvidado?
Imagen tomada de www.ciudadmexico.com.mx/sitios/templomayor.htm

septiembre 25, 2006

Sobre peceras y recuerdos

Más literatura
Escamas
Víctor López Jaramillo
Si cada recuerdo fuera una escama, los seres humanos serían una especie de peces impenetrables,
invulnerables gracias a su pasado. Pero el pasado más que herir, pesa y algunos acaban ahogándose en ese océano, del tamaño de una pecera, que los que se sienten sabios llaman vida.

Al menos eso pensó Rocío mientras veía al pez anaranjado dar varias vueltas sin rumbo ni destino dentro de su pequeña pecera de cristal, al cual, por influencia de su pequeña hija, había bautizado como Nemo.

Para ella era el pez sin escamas, sin pasado ni futuro, ni vida ni océano, que nunca sería libre, pero que en su bolita de cristal ignoraba todo y era feliz golpeando sus aletas vírgenes de sal de mar contra su pecera-prisión.

Y como el grito del presente carece de esas cosas del pasado y el porvenir, alzó la voz para regañar a la pobre Camila que quería sacar al pez sin felicidad ni tristeza de la pecera para enseñarlo a volar, para demostrar que al menos la evolución es posible en tres segundos si vives sin pasado ni futuro.

Pero Camila ya no estaba, en algún momento se había esfumado sin dejar rastro, sólo Nemo continuaba con sus estériles vueltas.

Y Rocío seguía con sus escapes inútiles de la nada, sólo mirar la carencia de tristeza o felicidad del pez la consolaba. O quizá le causaba envidia.

Rocío quería vivir sin pasado ni futuro pero el peso de las escamas acabó hundiéndola.
Imagen tomada de static.flickr.com/44/116425805_f7d47b7328_m.jpg

septiembre 24, 2006

Confesiones de un Mapache

Los mapaches casi se extinguen en el 2000. Al parecer, en 2006 volvieron por sus fueros. Un ex mapache narra sus aventuras.

septiembre 23, 2006

Mapache Simpsons

Un adelanto sobre los mapaches...

septiembre 22, 2006

Otro poema

Una negación
Víctor López Jaramillo

Sigo viviendo entre el perfume
de esa flor amargada, resentida
no aceptando nada,
sólo dando negaciones.
Hundiéndome entre ojos
alejados, secos como vela,
tratando de alcanzar
un lejano aliento,
una voz.

Alejándome,
aferrándome a la lluvia
que cae leve entre mis manos
como mi tiempo desperdiciado.

septiembre 20, 2006

Gris


La ciudad sigue gris. El cielo sigue gris. ¿Y el país? Estrenando presidentes. Uno en la Femexfut. Otro en el Zócalo y otro que dicen que ganó una elección. Ah, y ya teníamos un presidente que gobernaba la república del prozac, pero en realidad quien mandaba era su mujer.

Gota por gota, aguacero por aguacero, este país va como náufrago en alta mar, con un capitán cuyo ejemplo a seguir es quien llevó al Titanic a convertirse en historia. ¿Cuándo nos toparemos con el iceberg final?

¿O ya nos hundimos?

Sólo sé que vivimos tiempos confusos y, citando a Fito Páez, en donde nadie escucha a nadie. Me sorprende que gracias a sus recientes coberturas radiofónicas algunos pejistas consideren a Jacobo Zabludowsky un paladín de la libertad de expresión, cuando él fue el vocero oficial del Priato. "Un salivoso", lo llamó el fundador de Proceso, Julio Scherer y Molotov le dedicó una linda canción a su labor periodística hecha en su noticiario 24 horas.

Y me sorprende más que en el Zócalo llamen a Cuauhtémoc Cárdenas traidor. ¿Traidor a que? Él nunca apoyó a AMLO, siempre hizo públicas sus diferencias políticas con él. Siempre dijo que AMLO no era de izquierda. Criticó en su momento a los personajes salinistas que acompañaron al Peje. Hoy sigue diciendo lo mismo. Sin embargo, de acuerdo a sus declaraciones, Cárdenas votó por AMLO.

Y el subcomandante Marcos igual. Lleva años descalificando la vía electoral, entonces no hay contradicción en su discurso.

Y luego está Manuel Bartlett. El artífice del fraude del 88. Ahora es un gran defensor de la causa. ¿Qué sigue? ¿Le harán un monumento en el Zócalo por defender la democracia?

Todo esto me recuerda el tango Cambalache:

"¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor
!No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...
¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Boscoy
"La Mignón",Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

septiembre 17, 2006

¡Viva la mediocridad!

Patética la ceremonia del Grito encabezada por el marido de Martha Sahagún, un tal Vicente. El Estado Mayor Presidencial literalmente secuestró la ceremonia en Dolores Hidalgo y bajo la protección de las vallas metálicas, el presidente pudo dar su gritito.
Pero lo más patético fueron los conductores de la ceremonia para televisión . En Azteca 13 fueron los peores. Una lectora de noticias, me niego a llamarla periodista, dijo la siguente estupidez: en 1810 empezó la lucha por nuestra independencia y la democracia.
¿Democracia? Se nota de inmediato que traían línea de Presidencia porque cualquier persona medianamente informada sabe que Hidalgo no buscaba la democracia. Incluso, en ese mítico grito del 16 de septiembre de 1810, una de sus arengas fue "Viva Fernando VII", sucesor del rey de España, imperio en decadencia que Napoleón Bonaparte había tomado por asalto. Por tanto, Hidalgo se pronunciaba por una monarquía, no por la democracia, y mucho menos una democracia como la que entiende el marido de la señora Martha, en donde sólo pueden acceder al poder los que no son un peligro para México, whatever that means.
Pero eso no fue todo. Cuando el esposo de Martha salió de la casa de Miguel Hidalgo para dirigirse a la parroquia, un barbero locutor dijo: está haciendo el mismo recorrido que el padre de la patria, este es un momento histórico. Vaya estúpidez, ahora resulta que Fox es el nuevo padre de la patria. ¡Pues que patria tan jodida!

septiembre 15, 2006

pinche lluvia

¿Y como sabe un naufrago en lo que se convertirá antes de lanzarse a la mar, a la vida, a la chingada?

Unos poemas

Gotas
Víctor López Jaramillo
I
En la extensa quietud
de la noche
quisiera llorar
dejar en la lluvia mis pedazos
que ya no quiero.
Simplemente no puedo.


II
A Chely
Cuando la lluvia termine
arrancarás tus sueños mojados
ayeres húmedos y lágrimas secas
mirarás sólo las nubes
y volverás a llover.


III
Con una de tus cenizas
armé un sueño,
te bañé entre rosas mutiladas
y me refugié en la sombra del ala del desconsuelo.
En tanto,
mi soledad acariciada
por el frío me dijo:-...

Dia de la independencia

Para cantar este día de lluvia y festejos patrios. Es de Attaque 77

Perfección (rentato ruso)

Vamos a celebrar la estupidez humana, la estupidez de todas las nacionesa mi país y a su corte de asesinos, cobardes, estupradores y ladrones.
Vamos a celebrar la estupidez del pueblo,la policía y la televisión.
Vamos a celebrar nuestro gobierno y nuestro estado que no es nación, celebrar las juventudes sin escuela, las crianzas muertas.
Celebremos nuestra desunión.
Vamos a celebrar "eros" y "tanatos" "persephone" y "adres".
Vamos a celebrar nuestra tristeza, conmemorando nuestras vanidades.
Vamos conmemoremos como idiotas cada febrero y feriado, todos los muertos en las calles.
Los muertos por falta de hospitales.
Vamos a celebrar nuestra justicia, la ganancia y la difamación.
Vamos a celebrar los preconceptos y el voto de los analfabetos.
Conmemorar el agua sucia y todos los impuestos, quemadas, mentiras y secuestros.
Nuestro castillo de cartas marcadas el trabajo esclavo, el pequeño universo, toda hipocresía y toda afectación, todo robo y toda indiferencia.
Vamos a celebrar las epidemias y la hinchada festejando al campeón.
Vamos a celebrar el hambrey no tener a quien oír y nadie a quien amar, seguir alimentando las maldades.
Vamos a aplastar a un corazón.
Vamos a celebrar nuestra bandera.
Nuestro pasado del absurdo glorioso.
Todo lo gratuito y feo, todo lo que es normal.
Vamos a cantar juntos el himno nacional.
La lagrima verdadera,vamos a celebrar nuestra nostalgia,conmemorando nuestra soledad.
Vamos a festejar la envidia, la intolerancia y la incomprensión.
Vamos festejemos la violencia y olvidemos a nuestra gente que trabajó honestamente la vida entera y ya no tiene mas derecho a nada.
Vamos celebremos la aberración de toda nuestra falta de conciencia, nuestro desprecio por la educación.
Vamos celebremos el horror de todo esto con fiesta velorio y cajón.
Esta todo muerto y enterrado ahora, ya que también podemos celebrar...l a estupidez de quien canto esta canción...
Ven mi corazón esta con prisa.
Si la esperanza esta dispersa, es la verdad que me libera, basta de maldad y de ilusión.
Ven, amar es una puerta abierta.
Va llegando la primavera.
Nuestro futuro recomienza.
Ven que lo que viene es perfección.

junio 05, 2005

Prensa y Derechos Humanos en Querétaro

Prensa y derechos humanos en Querétaro: el Caso Curkis

Por Víctor López Jaramillo

La moda es la videojusticia.

Es decir, si cuando se comete un delito y alguien lo ha registrado en la memoria electrónica de una videocámara, hay probabilidades que se esclarezca el crimen. O bien, si alguien es víctima de un abuso por parte del Estado, el cual podríamos catalogar como violación a los Derechos Humanos, y se registra en imagen electrónica, existen altas posibilidades, si bien de no comenzar una revolución, al menos sí una revuelta como la ocurrida en Los Ángeles la década pasada cuando se transmitió por televisión la brutal golpiza a manos de la policía angelina de la que fue víctima el afroamericano Rodney King que concluyó con una protesta masiva de su comunidad racial que incluyo destrozos y una cicatriz en la sociedad californiana.

Pero ¿Y si no hay video? ¿Ni cámara fotográfica que registre al menos una imagen? ¿Hay posibilidades de pelear por la justicia a través de la palabra escrita? ¿Tiene la prensa escrita oportunidad alguna de reinvidicar la defensa de los Derechos Humanos? ¿Es su deber social? De ser así, ¿Por qué no todos los medios lo hacen?

En el presente ensayo se plantearan estas cuestiones a través de una breve descripción del Caso Curkis, un joven que fue asesinado en los separos de la Policía Judicial y que a través de la presión de la prensa escrita, principalmente el semanario independiente El Nuevo Amanecer, se rescató del olvidó dicha muerte que había sido catalogada por el Estado como producto de una enfermedad de la víctima y nunca como producto de la tortura que padeció.


Prensa, poder y sociedad

Informar es gobernar nos dice Camilo Taufic en su obra Periodismo y lucha de clases.

“Ya en la antigüedad clásica, Aristóteles había establecido en su obra Retórica que el objeto principal de la comunicación social es la persuasión, es decir, ‘el intento que hace el orador de llevar a los demás a sostener su punto de vista’”[1].

Sostiene que el objetivo básico en la comunicación consiste en convertirse en agentes efectivos, es decir, en influir en los demás, de tal modo en que podamos convertirnos en agentes determinantes y decidir de alguna manera sobre el curso que seguirán los hechos. Nos comunicamos para influir y afectar intencionalmente. “No existe la información por la información, se informa para orientar en determinado sentido”.

Así, comunicar es transmitir significados; difundir conocimientos, estados de ánimo, ideas, sentimientos o intenciones entre las personas. Pero el acto comunicativo de signos y símbolos concretos, entre un emisor y un receptor, a través de un canal apropiado. Y el instrumento para estos fluyan son los medios masivos de comunicación.

Las relaciones entre el poder y los medios de comunicación son indispensables. Son necesarios porque desde la perspectiva contemporánea en la llamada sociedad de la información o sociedad mediática, las expresiones del poder y de las luchas por obtenerlo y conservarlo serían simplemente inexistentes sin su difusión a través de los medios.

Estas relaciones son tensas por necesidad. Ya sea como producto del enfrentamiento entre la independencia del medio o del operador y las pulsiones del poder.

Estas relaciones entre medios y poder se han visto distorsionadas en función de las peculiaridades de la evolución política del país. Así, en estos tiempos, que algunos analistas han dado por llamar como de transición inconclusa, la relación entre medios y prensa ha dejado de tener los tintes autoritarios que se tenían durante la época del priato. Es decir, se tienen que buscar formas alternativas y dejar atrás los viejos modelos usados durante décadas.

Periodismo en México
La prensa moderna en México tiene su origen después de la consolidación del régimen emanado de la Revolución Constitucionalista. Sin embargo, esta no era una prensa al servicio de la sociedad porque dependía económicamente de los gobiernos revolucionarios, por tanto, eran una extensión del aparato ideológico del estado en donde se justificaba y más que ser una expresión de la sociedad, era un espejo de la vanidad del poder.

A este modelo, José Carreño Carreón lo llamó "el modelo estructural de relación subordinada de los medios al poder público"

En su artículo “Mirada sociológica al periodismo mexicano”, la investigadora María Elena Hernández Ramírez profundiza sobre el tema y afirma:

“La subordinación de los medios al poder político fue resultante de dos tipos de subsidios: los más sencillos, en apoyo a la economía de los periodistas, y los complejos, financiando los procesos productivos. Las aportaciones constantes al salario del periodista a través del llamado sobre, embute o chayo, y la facilitación en la obtención de permisos para operar servicios rentables, son las formas más conocidas del soborno del poder político a los individuos. Las más oscuras involucraban a las instituciones, y pueden leerse como arreglos entre poderes (gobierno y empresas periodísticas). Sobresalen entre esos acuerdos subsidiarios: los precios preferenciales de insumos y servicios (como papel y electricidad), la aplicación especial del régimen fiscal, condonación de deudas por concepto de seguridad social, créditos preferentes para adquirir bienes, donación de inmuebles, viáticos de periodistas durante las giras de funcionarios, gratificaciones y regalos a directivos, y la mayor forma de subsidio -que aún constituye un medio de control: la asignación de publicidad oficial en grandes cantidades y pagada por anticipado, que para muchos medios era (o sigue siendo) la fuente de su supervivencia-. Estas son sólo algunas de las prácticas perversas del pasado reciente del periodismo nacional.”[2]

Este modelo comienza su quiebra a mediados de la década de los setentas con el golpe a Excélsior en donde el director Julio Scherer y sus principales colaboradores son expulsados en una maniobra donde estuvo involucrado el presidente de la república Luis Echeverría. Lejos de aceptar la resignación y buscar el perdón oficial, una parte del grupo crea Proceso. Otros, se lanzan a la aventura de fundar un nuevo diario: el unomasuno. Ambos con la misma característica: independencia del poder.

De acuerdo con la investigadora, para la década de los noventa el paradigma ha cambiado. La prensa ya no es dependiente total del poder sino se asumen como empresas informativas con las ventajas y desventajas que esto acarrea. Así, pintan su independencia dl poder central pero los contenidos muchas veces se inclinan hacia el entretenimiento en vez de un periodismo crítico.

“Hay, además, nuevos problemas: la creciente disminución de lectores de diarios, la abundancia de opinión que contrasta con la escasa presencia del periodismo de investigación, la imposición de estándares del periodismo televisivo a medios impresos, la inviabilidad económica del periodismo independiente”.[3]

Prensa en Querétaro
Básicamente, hasta los años ochentas, el modelo de prensa queretano repite el esquema nacional: un periodismo dependiente del poder del gobierno estatal. De los relativamente independientes de criterio gubernamental, Amanecer y Tribuna, que son cerrados por ordenes del ejecutivo estatal, hasta el nacimiento de Diario y Noticias a la sombra de éste.

Una especie de punto de quiebra se da a mediados de los setenta, coincidentemente con el inicio de la transición periodística nacional, cuando Salvador Cervantes García, entonces estudiante de ingeniería de la UAQ, consejero universitario y director de la revista Voz Crítica, que sólo duró ocho números, es secuestrado, torturado y finalmente encarcelado, entonces gobernaba Antonio Calzada Urquiza.

El sociólogo Germán Espino, quien cita la tesis "Opinión pública y control político en el estado de Querétaro" de José Ramón Jiménez Esquivel (1983), afirma que un movimiento estudiantil y obrero defiende la causa de liberar a Cervantes García, a la sazón ya preso político, por lo que tras un encuentro con el presidente Luis Echeverría logra la libertad del estudiante y periodista.

Sin embargo, pese al movimiento social, ni Diario de Querétaro ni Noticias lo reflejan en sus páginas, al contrario, en todo momento defienden la postura de gobierno del estado de que García Cervantes está preso por tráfico de estupefacientes.

Germán Espino en su libro El Crack del 97, concluye sobre esta etapa del periodismo queretano:

“En conclusión —coincidimos con el autor Jiménez— este caso y el análisis de los medios que funcionaron en este periodo nos muestra como los medios se integran plenamente al aparato coercitivo de gobierno, más que de consenso, del grupo gobernante; los medios son piezas indispensables para el funcionamiento político y, por ello, funcionan de acuerdo a los intereses del gobernador en turno. En este contexto no puede hablarse de los medios como un campo autónomo, sino como un sector cooptado por el gobierno”[4].

En un apartado posterior, cita al sociólogo Efraín Mendoza Zaragoza, quien fuera director del extinto semanario El Nuevo Amanecer, quien analiza el surgimiento de una nueva prensa en los ochenta y principalmente en los noventa, en donde hubo varios intentos por crear un tercer diario pero fueron aniquilados por le duopolio Diario- Noticias. Los cabezales de las fracasadas empresas periodísticas fueron R8umbo de Querétaro, La Voz de Querétaro y A.M.

Sobre El Nuevo Amanecer y Mendoza Zaragoza, Espino afirma:

“Cabe recordar que Efraín Mendoza -quien a mediados de los años ochenta fue corres­ponsal del periódico Unomásuno— formó parte de la estructura editorial del diario A.M. y tras su cierre encabezó al equipo editorial que concretó la fundación de El Nuevo Amanecer de Querétaro, publicación que se convirtió en el periódico independiente más importante de la década pues comenzó a publicar trabajos con la metodología del periodismo de investiga­ción, fue consistente en su periodicidad y, fuera de los diarios, fue el periódico que mayor duración ha tenido en las últimas décadas. Tendía a dar mayor cobertura a la oposición política y a las organizaciones sociales que al gobierno del estado o al PRÍ, es decir, se erigió como una contrapropuesta a la prensa oficialista local”[5].

Asimismo, recupera las cinco problemáticas centrales que el sociólogo Efraín Mendoza ha planteado en el periodismo queretano.

“I.”Los proyectos editoriales arrancan sin un formal diagnóstico previo de la sociedad queretana y del mercado local de la información, que les permita definir una política editorial clara e identificar fortalezas, debilidades y áreas de oportunidad. En general su diagnóstico descansa en un razonamiento simplista: "sólo hay dos periódicos y la gente quiere algo nuevo".
2."Las nuevas empresas editoriales tienen una mala planeación que se evidencia, por ejemplo: a) pretenden manejarse como cualquier negocio, no se preparan para resistir y exigen rendimientos demasiado pronto, se olvidan de que un medio es una empresa cultural en el sentido más amplio, pues su reto consiste en forjar una nueva tradición y esto no se forja en ocho días; b) para instalarse y permanecer se requiere, aparte del capital financiero, edificar un capital político similar, o aún mayor, al que han acumulado los diarios estableci­dos en Querétaro; c) se desconocen las exigencias administrativas que corresponden a la peculiaridad de una empresa editorial."
3."En el estado del propio ejercicio periodístico queretano resaltan, por lo menos los siguientes cinco rasgos: a) los informadores muestran una deficiente cultura general; b) hay un pobre manejo lingüístico; c) se mueven en una dinámica que descansa en la llamada ley del menor esfuerzo', d) las empresas editoriales no invierten en la formación de cuadros y ofrecen salarios muy bajos, y e) su esquema informativo se basa en las declaraciones y el periodismo de investigación no deja de ser una práctica aislada y esporádica, puesto que todavía estamos por ver los frutos maduros de la formación académica de los nuevos periodistas queretanos."
4."Por encima de su competencia interna, los diarios existentes suman fuerzas para impe­dir que un tercer diario consiga ingresar al mercado. De acuerdo con versiones de los empresarios editoriales, a propósito de proyectos como La Voz de Querétaro y AM de Querétaro, los diarios y la autoridad política hicieron causa común para imponer un boicot en varios frentes: informativo, comercial y de circulación, lo cual era suficiente para asfixiar cualquier proyecto."
5."Todo lo anterior tiene como telón de fondo una cultura dominante esencialmente con­servadora -donde las decisiones políticas han sido expresión de la conjunción de intereses de cerradas redes familiares, y donde los ciudadanos, en general, se han mantenido ajenos a la discusión pública—, de la cual se deriva hostilidad hacia "lo forastero" y hacia lo innova­dor, que es tenido por subversivo y fuente de alteración del orden social"[6].

Destaca la idea de Efraín Mendoza que mientras que los diarios no han funcionado, en la década de los noventa, los semanarios se constituyeron en l alternativa. Así, el Nuevo Amanecer, junto con Nuevo Milenio y Tribuna de Querétaro expanden el abanico periodístico local.


El asesinato del Curkis
En el principio fue una nota periodística en la sección de nota roja del Diario de Querétaro como tantas que comentan mórbidamente un suceso y luego, sin seguimiento, se pierden en el laberinto de la amnesia del periodismo local.

En su edición del dos de octubre de 1994, el Diario dio cuenta de que mientras rendía su declaración ministerial, el detenido Roberto Hernández Rico, alias el Curkis, de 28 años de edad y acusado de haber robado un local, “cayó” muerto fulminantemente. La nota no da más detalles sobre la muerte espontánea del joven y a cambio ofrece los detalles de su captura.

En la recomendación 50/94 de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), dirigida a Gustavo García Martínez, entonces Procurador General de Justicia del estado, se señala que el cuatro de octubre familiares y amigos de Hernández Rico entregaron a la CEDH una copia de la carta dirigida a la Procuraduría General de Justicia (PGJ), en donde se manifestaba su inconformidad por la explicación de la muerte de dicha persona porque la necropsia estableció la existencia de insuficiencia renal, abscesos en el hígado, pulmón “pegado”, pero la causa de la muerte fue un infarto agudo al miocardio. ¡Un infarto a los 28 años!

Sin embargo, al identificar el cadáver, un familiar detectó una extraña mancha morada debajo del oído derecho, por lo que de inmediato pidió una investigación al médico legista, quien dijo que era una mancha de tinta que se usa para marcar las huellas dactilares. Inconformes con la respuesta, los familiares volvieron a preguntar y el médico dio la misma respuesta: es tinta y pidió a los curiosos familiares que lo comprobaran limpiando con papel higiénico la parte afectada. La mancha morada nunca desapareció.

Tras no encontrar una explicación convincente, el médico afirmó que era una “esquimosis”, es decir, una equimosis (contusión) producida por un golpe que quizá le propinaron los judiciales a Roberto Hernández.

Entonces, la Policía Investigadora Ministerial era dirigida por Apolinar Ledezma Arreola, actual titular de Seguridad Pública del municipio de Querétaro y Roberto G. Oviedo Serrano era el jefe del grupo asignado en dicha investigación a robo de negocio en donde resultó muerto Roberto Hernández.

Ante la queja de los familiares, quienes afirman que esta no es la primera muerte que ha sucedido en los separos, la CEDH apoyada por la Comisión nacional de los Derechos Humanos solicitan una segunda necropsia, la cual se lleva a cabo el 10 de octubre en presencia de Pablo Enrique Vargas Gómez, visitador adjunto de la CEDH.

Dentro de las pruebas sobre un posible acto de tortura, destacan el hecho que los captores de Hernández Rico, quienes lo detuvieron a las 2: 40 AM del primero de octubre, llevaron a cabo la interrogación sin la presencia del Ministerio Público y de un abogado defensor y hasta las 11:15 AM, ante el mal estado físico del detenido pidieron la intervención de un médico para que lo atendieran pero ya no se pudo hacer nada para salvarle la vida.

En las observaciones de la recomendación de la CEDH, se concluye que a “Roberto Hernández Rico, le fueron violados sus derechos humanos, al resultar muerto como consecuencia de los tormentos de que fue objeto durante el tiempo de su detención, la cual además fue de manera prolongada”[7].

Asimismo, se consigna el dictamen de una nueva necropsia hecha por Magdalena R. Gutiérrez Escudero y Sergio Cirnes Zúñiga, médico forense y criminólogo de la CND, en donde se confirma que Roberto Hernández “falleció a consecuencia de asfixia por estrangulación en su variedad manual, lo que se clasifica de mortal en un sujeto que cursaba con signos macroscópicos de traumatismo craneano y signos microscópicos de hipertensión arterial e isquemia crónica miocárdica”.

Se descarta la muerte por paro cardiaco y que el cadáver presentaba “Lesiones típicas y similares a las producidas en casos de lucha y/o defensa” y que para producirlas participaron más de una persona como actor activo, por lo que desde el punto de vista criminalístico, el diagnóstico es homicidio.

Así, en el documento firmado por el entonces presidente de la CEDH, Adolfo Ortega Zarazúa, se recomienda iniciar una investigación a los agentes que participaron en los hechos donde perdió la vida Roberto Hernández, quienes son: Roberto G. Oviedo Serrano y Gabriel Gutiérrez San Pablo, además de los peritos legistas de la PGJ José Manuel Gamboa Tirado, Valentín Hernández Moreno y Francisco Gracia Ruiz por su participación en la necropsia y sus dictámenes correspondientes.



La investigación periodística
Si bien es cierto que el primer medio en donde apareció la nota fue el Diario de Querétaro, fue la investigación periodística publicada en El Nuevo Amanecer hecha por el reportero Andrés Vázquez Hinojosa la que le dio un nuevo contexto.

Lejos de tratar el caso como una simple nota roja más y sin las ataduras al poder que obligan al silencio cómplice.

La primer nota del caso se publica en la edición del 24 de octubre de 1994, con una llamada en primera plana. Para entonces, los familiares ya habían acudido a la CEDH.

La cabeza dice: “Exigen se aclare la muerte de El Curkis, torturado en los separos de la Policía Investigadora” y los primeros párrafos del cuerpo de la nota son los siguientes

“La Comisión Nacional de Derechos Huma­nos y la Procuraduría General de la Repú­blica, en coordinación con la Comisión Es­tatal de Derechos Humanos, investigan detalladamente la muerte de Roberto Hernández Rico El Curkis, joven de 25 años, vecino de la colonia La Sierrita, quien murió "en forma muy misteriosa", mien­tras rendía su declaración preparatoria el 1 de octubre en las instalaciones de la Policía Investigadora Ministerial de esta ciudad, luego de haber sido detenido por robar un queso y un chorizo en una menudería muy popular en el barrio del Retablo.

Según relató un amigo que lo acompaña­ba, "nosotros pasábamos por ahí a nuestro domicilio, pero nos encontramos con unos teporochos que siempre se juntan en una casita de cartón atrás de FAMS A, junto al río. Nos pidieron para un taco, a lo cual Roberto les dijo que si tenían hambre aho­rita les traía de comer, y como yo me había tomado unas chelas pues también les dije que se mocharan con una "cubila" mientras tanto esperábamos que Roberto trajera de comer. Roberto traía dinero porque le ha­bían pagado una chamba de carpintería y traía su bicicleta e iría más rápido. Estába­mos en el cuarto de cartón, y de rato me di cuenta que había patrullas de judiciales y de pitufos enfrente del baldío. Y nada más vi cómo golpeaban a Roberto y a puros chingadazos lo subieron a la patrulla de la judicial".

Por otra parte, los familiares de Roberto dicen que nunca recibieron ni la bicicleta, los N$ 520.00 que había cobrado de un trabajo de carpintería ni sus pertenencias personales. Un día después de la detención la familia fue enterada de que el joven había fallecido.

Los familiares y amigos de Roberto Hernández están muy inconformes por los supuestos resultados de la necropsia, y dicen que resultan infantiles las respuestas que dio el médico legista, quien sostuvo que El Curias murió de "insuficiencia re­nal, abscesos en el hígado, pulmón pega­do", y el resultado de esto lo llevó "a un paro cardiaco".

La diferencia con la nota publica en Diario es que el reportero no hace su trabajo con la información oficial que le dan en la PGJ sino que movido por la natural curiosidad periodística del reportero, va más allá y visita a los familiares, plática con ellos y reconstruye los hechos, alejándose de la versión oficial.

Ese es el signo del nuevo periodismo. El siguiente paso es dar continuidad y profundizar en el caso, lo cual se consigue en las siguientes ediciones.

La siguiente nota, publicada en la edición 231 el 31 de octubre, es una entrevista con la hermana del fallecido aun mes de su muerte.

Gloria Hernández, hermana de El Curkis: ¿Seguiremos teniendo en las corporaciones policíacas a salvajes criminales?

Se cumple un mes la muerte del joven deportista Roberto Hernández Rico El Curias, quien fuera torturado en los separas de la Policía Investigadora Ministerial, y hasta el momento no se conocen resultados de la segunda necropsia.
El viernes 28 de octubre, en la Comisión Estatal de Derechos Humanos fuimos aten­didos por la secretaria del secretario técni­co José Carlos Rojano Esquivel, ya que "los licenciados están muy ocupados en una junta". La empleada sólo informó que el problema sigue siendo "confidencial" y que no se sabe nada con respecto a los resultados de la investigación que realizan los médicos legistas de la CNDH y de la PGR.

Por otra parte, la señora Gloria Hernández Rico, hermana del hoy fallecido, dijo a este semanario que si no le hacen caso la Procuraduría General de Justicia, el gober­nador del Estado, ni la CEDH -que están debidamente enterados de la brutal golpiza que terminó con la muerte de El Curkis en los separas de la Policía Investigadora- ella acudirá "directamente a México".

Para ello, indicó, se acompañará de otras personas "que han sufrido casos similares y en los que tampoco se ha hecho nada para esclarecer estas muertes tan misteriosas. Este no es el primer caso y creo yo que tampoco será el último, y si no hacemos nada al respecto, seguiremos teniendo sal­vajes criminales que se escudan en las corporaciones policíacas, y que de paso las autoridades superiores todavía los prote­gen y encubren de sus fechorías.

"¿Qué es lo que está pasando, se pregunta consternada Gloria Hernández, tenemos una policía llena de criminales y de rateros, ya que aparte de matarlo brutalmente a golpes, todavía tienen el descaro de robarle su bicicleta, su dinero y otras pertenencias personales", puntualizó.

Aquí, a diferencia del periodismo ejercido tradicionalmente entonces en Querétaro, se da voz a las víctimas de la desgracia y se evidencian la negativa del sector oficial a brindar información.

El reportero Andrés Vázquez da un seguimiento puntual del caso, el cual como novela policíaca va in crescendo hasta que tiene uno de sus momentos culminantes.

Como mera anécdota, casualmente, en noviembre de 1994 se envía a los medios locales una carta de una presunta Milicia Zapatista de la Sierra Gorda, en cuyo documento al único personaje que se hace alusión como “defensor de opresores de indios en Querétaro” a Adolfo Ortega Zarazúa, entonces titular de la CEDH. Finalmente, se comprueba que dicho agrupación nunca existió más que en el papel.

En la edición de 16 de enero, la cabeza del semanario es “Tortura” en alusión al resultado de la investigación de la CEDH sobre el caso Curkis. Andrés Vázquez nuevamente busca de primera mano el testimonio de la familia agraviada, y en esta ocasión entrevista nuevamente a la hermana del occiso.

“Muy indignada y triste, Gloria Hernández Rico, hermana mayor de El Curkís, quien fue torturado y muerto por estrangulación en los separes de la Policía Investigadora el pasado 1 de octubre, relata cómo fue en vida Rober, como ella lo llamaba La tristeza se mezcla con el coraje.
—Yo no soy nadie para juzgar a los asesi­nos, pero esto que hicieron no tiene perdón de Dios, ya que no es la primera vez que sucede esto. A cada rato sale en los periódicos: murió tal persona en la judicial o murió cuando declaraba, pero estas personas no nada más mueren porque sí, se mueren porque les hacen algo, les pegan, los torturan o se les pasa la mano y los asfixian. Ya nada más dicen: le dio un paro cardiaco, y todavía de paso los médi­cos forenses, encubren a los judiciales asesi­nos, llenando las actas de defunción, diciendo que murieron de no sé qué tanta cosa que se les viene a la cabeza a los supuestos doctores, queriendo dar a entender que estas personas ya estaban muertas envida..., y luego todavía de paso estas actas de defunción las firma el director de la "Policía Investigadora" sin leer nada, y mucho menos investigar nada...
"¡Cómo no va a dar coraje!, dice la señora Gloria mientras mueve lentamente la cabeza, reflejando tristeza y coraje. ¡La policía que tenemos está llena de asesinos, de rateros, de narcotraficantes, son ellos mismos quienes distribuyen las drogas...!, pero el pueblo ya no se chupa el dedo, ya estamos cansados de tantas barbaridades sin que se haga justicia Y yo solo pido eso: justicia.

Se incorpora al seguimiento del caso el reportero Roberto Ayala quien entrevista al procurador Gustavo García quien afirma que no van a encubrir a nadie en caso que se llegara a demostrar responsabilidad de alguno de los agentes en la muerte del Curkis, tal y como lo afirma la CEDH.

Así, El Nuevo Amanecer no ceja en su empeño de llegar al fondo de los hechos. En febrero, cuando se realiza una nueva necropsia, ahora por la PGJ los diarios locales se ven obligados a retomar el caso. En esta ocasión, los peritos intentan desmentir las afirmaciones que El Curkis falleció por asfixia pero no encuentran el hueso hioides, que de estar fracturado se comprobaría la asfixia, y se culpa a los peritos de la CND de haberse levado el hueso. Noticias omite estos detalles y repite la versión oficial: no hubo tortura. El Nuevo Amanecer no quita le dedo del renglón e insiste en la investigación.

Para abreviar la documentación periodística, acotaremos que en junio, Apolinar Ledesma, director de la Policía Investigadora Ministerial es sustituido en su cargo por Juan Manuel Ballina y tras ocho meses de denuncias periodísticas, la Procuraduría aceptó que hubo excesos y se abrieron investigaciones contra los presuntos responsables de la muerte del Curkis, que quedaron en eso: meras investigaciones.

Prensa y Derechos Humanos
¿Cuál es la lección que queda de este seguimiento periodístico?

a) Básicamente que los medios de comunicación pueden ser instrumentos de vinculación para ejercer presión en el respeto de los Derechos Humanos.

Pero esto sólo se logrará con una prensa independiente, libre de las ataduras del poder que asfixia la libertad.

La denuncia en prensa es también una forma de prevenir futuras violaciones a los derechos humanos.

b) Queda claro que los medios no son oficinas de ministerios públicos, pero si pueden ser vehículos de promoción de respeto a la persona humana. Toda acción denunciada en el medio tiene que ir respalda con las debidas acciones legales, que es al final de cuentas el terreno en donde se está peleando por la defensa de los Derechos Humanos.

c) En los medios se puede ir promoviendo una cultura de respeto a los Derechos Humanos con campañas de difusión de los valores y de acciones que los consoliden.

No es necesario un video ni una mínima imagen aunque digan que esta vale más que mil palabras. El valor de la reconstrucción de los hechos, la objetividad periodística, el dar voz a los que no son escuchados regularmente, pueden también mover el mundo.
Fuentes

Espino, Germán. El crack del 97. Querétaro 2003.

Hernández Ramírez, María Elena. “Mirada sociológica al periodismo mexicano” en Revista Mexicana de Comunicación número 89. Página web.

Taufic, Camilo. Periodismo y lucha de clases. Edit. Nueva Imagen. Santiago de Chile 1973

Recomendación de la CEDH no 50/94. Enero 4 de 1995

Semanario Nuevo Amanecer 1994-1995
[1] Taufic, Camilo. Periodismo y lucha de clases. Edit, Nueva Imagen. Santiago de Chile 1973. Pp. 25 y 26
[2] Hernández Ramírez, María Elena. “Mirada sociológica al periodismo mexicano” en Revista Mexicana de Comunicación número 89.
[3] Ibid
[4] Espino, Germán. El crack del 97. Querétaro 2003. p. 80
[5] Ibid. p. 81
[6] Ibid. p 82
[7] Recomendación de la CEDH no 50/94. Enero 4 de 1995

Por una redefinición de los Derechos Humanos en la América Global

Por una redefinición de los Derechos Humanos en la América Global

Por Víctor López Jaramillo

La imagen es idílica, casi perfecta: la humanidad entera viviendo sin fronteras, totalmente comunicada y comerciando en una aldea armoniosa que sería la envidia de Astérix y sus irreductibles galos.

Ese es el nuevo modelo que se nos presenta como el anhelo de la humanidad. Estamos a un paso de la tierra prometida, del mundo soñado, la Utopía. Pero ahora se llama Globalización.

Todos somos habitantes de la Aldea Global, tal y como lo previó el estudioso de la comunicación Marshall McLuhan hace casi cuarenta años, aunque como dijo entonces: “no la apruebo, simplemente vivimos en ella”.

Aunque cabe aclarar que el concepto de Aldea Global que se nos presenta ahora como panacea de la humanidad es completamente distinta de la que planteó McLuhan, a quien podríamos llamar simplemente el padrino de bautizo.

La nueva Aldea que se nos vende es la culminación de la integración de la humanidad. Con la globalización se acabarán los rezagos sociales e incluso Bill Gates, el multimillonario vendedor del software Windows dice que la pobreza se erradicará conforme haya más conexiones de internet y se conecte al comercio globalizado.

En un mundo feliz no caben las dudas. Sin embargo todo indica que la globalización no es más que un concepto en la era de las marcas comerciales que hemos comprado para disfrazar una nueva forma de colonialización.

Surgen varias dudas. La primera es ¿La Globalización es esa tierra prometida? O mejor aún ¿Qué es la globalización? Y de ahí se desprenden más. ¿Si la globalización es la Utopía, por qué ha polarizado al mundo y hay quienes buscan una alternativa? ¿Si es un mundo idílico, la defensa de los Derechos Humanos sale sobrando? ¿O acaso el discurso de la Aldea Global encubre una flagrante violación a los principios fundamentales del hombre?

Adam Smith y el mercado perfecto
Hoy es primero de junio. El tiempo de lluvias ya empezó y mi computadora conectada a internet, ese camino de la Aldea Global, me informa que en Querétaro el clima es soleado y que si vivo en Londres me prepare porque por la tarde lloverá y la niebla cubrirá parte de la ciudad.

También veo que un argentino vende unos tenis Nike en sólo 50 dólares, más lo que me cueste el envío desde Buenos Aires. A la par, David Beckham, el icono del fútbol inglés y estrella del globalizado equipo de fútbol Real Madrid, acaba de presentar en Nueva York la nueva línea de accesorios Adidas para jugar balompié. También dudo en adquirirlos, no porque no me interesen, sino que, como media humanidad, carezco del dinero para comprar unos tenis y sentirme la estrella del barrio.

¿Es esto la Globalización? La palabra ha sido tan gastada que cada uno tiene su definición y ninguna se parece a la otra. Se condena o se adora, pero uno no puede mantenerse indiferente ante la globalización.

Comercio mundial, virtual desaparición de las fronteras, paz mundial, mosaico cultural, tolerancia, son unos de los adjetivos favorables que se le aplican.

Destrucción de los Estados nacionales, virtual desaparición de las culturas locales, homogeneidad, comercio injusto, intolerancia a las minorías, son los adjetivos en contra.

Pero la duda sigue ahí. ¿Que demonios es eso llamado Globalización?

Tras la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989 y la declaración del fin de la historia y las ideologías, el mundo no se había polarizado tanto (como se vio reflejado en Seattle en 1999, en el marco de la Cumbre de grandes capitalistas realizada en dicha ciudad, cuando los opositores a la Globalización hicieron sentir su descontento); la diferencia es que ahora los bloques no son entre países, sino entre globalizados y localistas (o altermundistas como se autodenominan o globalifóbicos, Zedillo dixit)

Si bien es cierto que el ideal socialista fue el primero en promover una revolución mundial (“Proletarios de todos los países, uníos”, reza El Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, o el “Crear dos, tres... cien Vietnam” de Ernesto Guevara); durante la guerra fría, el bloque socialista cambió la idea de una revolución mundial por el de una guerra táctica de posiciones, que finalmente concluyó en la desaparición de la URSS y el bloque socialista, en lo que se podría interpretar como una victoria del bloque capitalista (En realidad las causas de la caída de la URSS son más profundas pero no profundizaremos sobre las contradicciones del modelo socialista en este modesto ensayo).

Finalmente, sin enemigos al frente, el bloque encabezado por Estados Unidos se dispone a convertir a todo el mundo (nunca había sido mejor aplicada dicha frase) a su imagen y semejanza. Estados Unidos como el nuevo dios del mundo y la Globalización, su iglesia.

Bill Gates ha llegado al extremo de afirmar que con la supercarretera de la información, uno de los eufemismos con los que se conoce al internet, se ayuda a consolidar el sueño de una sociedad imaginada por Adam Smith de un mercado perfecto.

“El capitalismo, que ha demostrado ser el mejor de los sistemas económicos creados, evidenció con claridad las ventajas sobre los sistemas alternativos en la última década. La supercarretera de la información magnificará estas ventajas. Permitirá a quienes producen bienes ver, mucho mejor que nunca antes, cuáles son los deseos de los clientes potenciales comprar estos bienes con mayores ventajas. Adam Smith se sentiría complacido...”.1

En contra parte, el padrino de bautizo de la Globalización, McLuhan afirmó hace años: “La Aldea Global es tribal, es una fuente de conflictos y divisiones mucho mayor que cualquier nacionalismo, la aldea es fisión y no fusión, en profundidad... La aldea no es el lugar donde hallar paz y armonía ideal, es lo opuesto”.2

Los monjes en la Aldea
Pero seguimos sin definir lo que es la Globalización, término que ha dejado atrás la vieja controversia capitalismo vs. socialismo.

El escritor italiano Alessandro Baricco, autor de Seda y City, entre otras obras, en su ensayo Next, sobre la globalización y el mundo que viene, plantea la misma pregunta y una manera alternativa de responderla.

Como no es filósofo ni sociólogo ni economista ni practicante de alguna disciplina afín, opta dejar de lado el método deductivo para ir por lo inductivo. Es decir, parte de ejemplos de los que es la globalización para llegar a una conclusión general.

Así, salió a la calle y pidió a gente común y corriente que le dieran ejemplos de lo que era la globalización y estas fueron las principales respuestas: a) En cualquier parte del mundo hay Coca-Cola, Nike o Marlboro; b) se pueden comprar acciones en todas las bolsas del mundo e invertir en empresas de cualquier país; c) Los monjes tibetanos están conectados a internet; d) Se puede comprar todo en línea; e) Madonna, Jordan y Steven Spielberg son conocidos en todo el planeta y f) los autos están construidos por partes de todas partes del mundo.

¿Monjes tibetanos chateando y surfeando por la red? Ese era un comercial de IBM para convencernos de comprar sus computadoras e incorporarnos a la Aldea Global. Indudablemente la publicidad se ha convertido ya en nuestro imaginario colectivo y creador de nuevos mitos.

Tras cuestionar cada punto y comprobar que la mayoría son verdades a medias o completamente falsas (por ejemplo, la facturación por ventas en internet de una de las principales cadenas comerciales italianas es sólo del 0.008 del total o que los monjes tibetanos definitivamente no se conectan al Internet) se pregunta: “¿Por qué hay que llamar a todo esto globalización? ¿Por qué no lo llamamos por su nombre: colonialismo?”3

¿Globalización, neo colonialismo, colonialismo? ¡Ja, la serpiente capitalista se ha mordido la cola! En dos siglos no ha avanzado. Eso sí, ha refinado sus tácticas. La colonialización ahora se hace de manera más sutil.

Los apologistas de la Globalización descalificarían dicha afirmación diciendo que de ningún modo hay colonialismo, que nada ha sido por la fuerza, que el Imperio Británico está en el basurero de la historia y que el nuevo mundo es diferente.

A eso, Baricco respondería que una de las genialidades de la Aldea Global es que las empresas expanden sus mercados cada día, ya no a costa de conquistar militarmente ningún país, sino que han descubierto que en la paz se pueden hacer mejores negocios.

“¿Cuál es el combustible de la globalización? El dinero. Tal vez no sea inútil recordarlo, reducida a lo esencial y privada de los oropeles, la globalización es un asunto de dinero. Es un movimiento del dinero. Es el dinero que está buscando un campo de juego más vasto, porque confinado en su terreno habitual no puede multiplicarse en demasía y muere por asfixia... Y aquí se muestra con evidencia la revolucionario anomalía de la globalización: que, de hecho, es un sistema estudiado para hacer respirar dinero a través de la paz. No sólo no le sirve la guerra: necesita la paz. Nunca venderéis stracchino a un país que está en guerra con el vuestro; ni iréis a producirlo a un lugar que corre el riesgo de ser bombardeado, ni siquiera aunque os regalen la leche. Aunque sólo sea una hipótesis, la globalización no había podido nacer más que en un mundo sin guerra”.4

En un mundo que evita las confrontaciones multinacionales y que ha cambio tolera las guerras siempre y cuando estén completamente focalizadas y no afecten la expansión de sus mercados, la Globalización se ha erigido como el nuevo método de colonialización.

Sin embargo, Alessandro Baricco no nos ha definido lo que es la Globalización y su mito, pero como escritor que es, a cambio nos regala una metáfora.

“Si puedo establecer una comparación, la que se me pasa por la cabeza es el Oeste. También allí el objetivo era el de ensanchar el terreno de juego del dinero para permitirle reproducirse. El asunto se presenta en términos muy elementales: el Oeste era el ensanchamiento ideal del terreno de juego: kilómetros de tierra a los que bastaba con ir a apropiarse y llenar de consumidores. El único problema era, en aquel mundo de entonces, la distancia. Y he aquí la solución: el ferrocarril. Algo así como Internet hoy en día, el ferrocarril reducía los espacios y el tiempo. Acercaba lo que estaba lejos. Hacía de un espacio inmenso un único país”.5

La Globalización es nuestro Oeste: la colonización por otros métodos. Pero dejemos de lado las metáforas y vayamos, por fin, a las definiciones.

En su ensayo Una concepción multicultural de los derechos humanos, Boaventura de Sousa Santos afirma que lejos de haber una única definición de Globalización, hay muchas porque el fenómeno no es uno solo, sino que, por el contrario, son muchas globalizaciones, se da un fenómeno distinto en cada cultura dadas las relaciones sociales especificas de cada zona.

“En estos términos, no existe estricta­mente una entidad única llamada globalización, existen, en cambio, globalizaciones; en el estricto sentido de la palabra, este término sólo debería ser usado en plural. Cualquier con­cepto más amplio debe ser de tipo procesual y no sustantivo. Por otro lado, como relaciones sociales, las globalizaciones involucran conflictos y, por tal razón, vencedores y vencidos. Frecuentemente, el discurso sobre la globalización es la histo­ria de los vencedores contada por ellos mismos. En realidad, la victoria es aparentemente tan absoluta que los derrotados acaban por desaparecer totalmente del escenario”6.

Así, prepara el camino para su definición sobre Globalización, que será la que usaremos en este modesto ensayo: “es el proceso mediante el cual determinada condición o enti­dad local extiende su influencia a todo el globo y, al hacerlo, desarrolla la capacidad de designar como local otra condición social o entidad rival. Las implicaciones más importantes de esta definición son las que se citan enseguida”7.

Si analizamos con detenimiento, dentro de esta definición subyace latente el concepto de dominación de una cultura a otra, de una sociedad a otra, de un modelo hegemónico imperialista a uno localista que resiste. Es decir, estamos hablando, como dijo Baricco, de colonialismo.

¿Pero quién ejerce ese colonialismo? ¿Los fantasmas de los imperios español, francés, alemán y británico? ¿Es el Imperio Romano resucitado?


La teología de la americanización
Cuando los primeros colonizadores de Estados Unidos, o como ellos los llaman, “Los Padres Fundadores”, descendieron de los barcos, huían de una Europa que consideraban decadente y venían al nuevo mundo a fundar su Utopía, eran peregrinos sumamente religiosos que veían en el nuevo mundo la posibilidad de crear una nueva sociedad.

Vincent Verdú, periodista español, afirma que no hay que perder de vista que uno de los principales componentes de la Utopía Americana es el arraigado discurso religioso, que desde la colonia hasta el siglo XXI se manifiesta abiertamente.

“Los peregrinos se consideraban a sí mismos elegidos de Dios e investidos con la misión de difundir el verdadero Evangelio por el mundo. En su creencia, la reforma protestante había fracasado en Europa traicionada por una inclinación ‘carnal y no religiosa’, pero hallaría al fin su pureza en el desarrollo del flamante paraíso americano. John Wintrop, el primer gobernador de la Massachussets Bay Company, formada en 1628, interpretó enseguida como un signo celestial que los indios de Nueva Inglaterra, próximos a su asentamiento, fueran arrasados por una epidemia de viruela que despejó de gente una extensión de 330 millas a la redonda. Allí tendría principio la construcción de la utopía teologal, la Ciudad sobre la Colina.”8

De ahí que Estados Unidos se sienta el nuevo pueblo elegido para redefinir al mundo a su imagen y semejanza.

Bajo una doctrina calvinista que en contrapartida a la católica, la recompensa de la obediencia a Dios se ve reflejada en este con riqueza material y aunada a una extensa geografía rica en recursos naturales, que arrebataron a los indígenas norteamericanos, el huevo de la serpiente de la potencia americana daba sus primeros pasos.

Siempre con el discurso religioso de salvar al mundo de su decadencia, que no ha cambiado desde John Wintrop hasta Ronald Reagan y George W. Bush, Estados Unidos colocaba cada ladrillo de su futura grandeza bajo el lema “In God we trust”, (En Dios confiamos) grabado en su moneda, del cual se derivan dos perlas más del ideario americano, como lo señala Verdú: “Sin la presencia de Dios no hay América” y “Los triunfadores son hijos favoritos de Dios”.9

Aquí la justificación teológica más que ideológica de su papel en el mundo, en donde han llegado al extremo de autodenominarse con el nombre del continente y que Estados Unidos sea sólo una referencia, después de todo, “God Bless America (Dios bendiga a América).

“América sería sólo una combinación de todo el mundo para la mítica composición de un nuevo mundo, y llegar a ser norteamericano no significaría tanto adquirir una nacionalidad como abrazar una mitología superior. En el pasado se pudo ser rumano o vietnamita. Pero ahora, una vez allí, se es de América. Su capacidad de absorción y metabolización dentro de ella es paralela a su potencia de seducción fuera. La pervivencia de la fantasía americana puede sufrir declives pero su ardor es siempre hondo y nunca se apaga.” 10

Crear dos, tres... cien Américas
La rápida consolidación del capitalismo norteamericano y su doctrina de ser el pueblo elegido, le llevó rápidamente a intentar expandirse. Se adueñaron del norte del continente a costillas de México, de Rusia, de estratégicas islas en el Pacífico, del Canal de Panamá pero pese a ello, llegaron tarde a la repartición del mundo. Britania ya comandaba el último imperio.

Las guerras mundiales sirvieron para consolidar su papel. Invicta e indemne en ambas conflagraciones, se levantó como una de las potencias. Ya no más colonialismo, es la era de las superpotencias.

Entonces cambiaron de estrategia. Si no era por la fuerza, colonizarían al mundo vendiendo su modo de vida, su cultura y que todo el mundo (de nuevo, nunca mejor aplicada dicha frase) soñará con barras y estrellas.

En la Guerra Fría comandaron lo que ellos llamaron el mundo libre y pese a que hubo derrotas dolorosas como la de Vietnam, en su imaginario colectivo siempre perduró la idea de la victoria final, cual Rocky Balboa que tras ser vapuleado por el soviético Ivan Drako, se levanta y gana por un increíble KO. Después de todo, son el pueblo elegido de Dios. Eso dicen y lo creen a pie juntillas.

Tras la caída del Muro de Berlín y tras la declaración de victoria de George Bush padre (“We won this war”, nosotros ganamos esta guerra), el capitalismo siguió su marcha triunfal hacia el Este.

Ya sin URSS de por medio, Gorbachov se volvió anunciante de Pizza Hut y un Mc Donald’s se instaló en la Plaza Roja de Moscú. Hamburguesas, Coca colas y los grupos de rock, todos bajo el halo del bendecido dólar, fueron uno de los tantos nuevos agentes colonizadores del nuevo mundo.

A la historia se le dio su acta de defunción y se dictaminó el fin de las ideologías. Pero el nuevo mundo necesitaba un mito, una justificación de que Estados Unidos es la nación elegida por Dios.

Y nació la Globalización, que bien mirada no es más que una gran estafa. No es que no exista dicho proceso, sino como cuestionamos líneas atrás, es sólo un eufemismo para nombrar la imposición de una cultura dominante a una local.

No le llamemos Globalización, es el nuevo colonialismo. No es una Aldea Global, es una América Global. Si hoy por la tarde tuviera antojo de una hamburguesa, podría ir a un Mc Donald’s de Querétaro y comer exactamente lo mismo que comería un ruso o un brasileño en una de las miles franquicias, que hay en el mundo.

La profecía del escritor canadiense Douglas Coupland, autor de Generación X, se ha hecho realidad: “No importa en que ciudad estés, todas tienen los mismos centros comerciales”.

No hay un proceso de Globalización en donde hay una fusión de culturas, vivimos la hegemonía de una que intenta borrar del mapa a las demás. El idioma mundial es el inglés, la moneda universal es el dólar, la comida típica la hamburguesa y la pizza y la música folclórica global es el pop. Welcome to the American Planet!

Si en realidad fuera una Globalización entendida como intercambio cultural y comercial sin fronteras, entonces, yo como consumidor podría comprar rock catalán o una revista italiana en esta ciudad al sur de la “Real America”, que se ha clonado globalmente.

Pero no. Las opciones siempre se reducen a productos culturales americanos. Si quiero leer a Albert Camus o a Baudelaire en su idioma original, sufriría demasiado para encontrar una edición en francés. Podría intentar comprarlo a través de una página de internet francesa pero vendrían los problemas de la forma de pago y el envío. ¿Libre comercio sin fronteras?

Y eso por no hablar de los demás productos culturales de entretenimiento: Esta semana en cartelera de Cinemark o Cinépolis, todas las películas son manufacturadas en Hollywood y, por ende, en inglés.

¿Música? Claro, en inglés o si es en español, se hace de acuerdo al modelo del pop norteamericano, el cual fue perfeccionado por los ingleses. No hay espacio para las alternativas.

Por ello, dejémosle de llamar a este proceso con el eufemismo de Globalización y, como dijo Baricco, démosle su verdadero nombre: colonialización.


¿Y los Derechos Humanos en la América Global?
En Vietnam pudieron resistir las bombas de NAPALM americano que los venían a liberar de las garras del ateo comunismo durante la década de los sesenta y setenta, pero veinte años después, no resistieron el lento pero envolvente embate de la nueva forma de producción gestada en la globalización.

Para abaratar costos, aprovechando que los medios de transporte han acortado literalmente las distancias y que el internet facilita las comunicaciones, el modo de producción se alteró, se aprovechó la división social del trabajo, la cual ya no es fragmentada en una fábrica y se optó por dividirla en el mundo.

Así, unos tenis Nike se maquilan en diversas partes del mundo, perdón, del todavía existente y cada vez más lacerado tercer mundo. En una maquiladora en la frontera norte, Ciudad Juárez pongamos por ejemplo, unas mujeres que alquilan su juventud harían las suelas por menos de tres dólares como salario; los forros los harían unas niñas vietnamitas en talleres con condiciones infrahumanas de trabajo, que más parecen parcelas de esclavitud, por menos de dos dólares al día; y, finalmente, la etiqueta, se pegaría en una fábrica en una suburbia de Oregon, EUA, por un obrero que sólo alcanza mirar su cielo gris mientras ve como su hijo mayor y para él que soñó un futuro mejor, después de dejar su Mc Job como freidor de papas en Mc Donald’s, se incorporan a ese monstruo devorador de vidas que se ha vuelto su fábrica. Esta es la otra globalización. Es la pesadilla de la globalización. Es el american dream vuelto nightmare. El sueño de la utopía produce monstruos.

¿Es este el sueño americano que soñaron los fundadores de Estados Unidos? ¿Es este el Planeta Americano, para usar la frase de Vincent Verdú, que esbozó Franklin?

Su constitución reza: "Sostenemos que estas verdades son manifiestan: que todos los hombres son iguales ante Dios, que su creador los ha dotado de ciertos derechos inalienables, que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.11

Indudablemente, en esa idea se manifiesta una idea antecesora de los derechos del hombre, sin embargo, esto es más una excepción que una regla en la América Global.

¿Pero que son los derechos humanos? En este mundo americanizado, las palabras y conceptos se han vuelto “vacías”, como apunta Mario Álvarez Ledesma, por lo dúctil del lenguaje.

“Y es que, como muchos otros conceptos, el de derechos humanos posee un carácter multidimensional; por tanto, se desenvuelve con personalidad propia y, por ende, con usos y efectos singulares, no sólo en su dimensión jurídica, sino también en otras como la filosófica y la política”12.

Pero vayamos a lo básico, en la Declaración Universal de Derechos Humanos sea firma lo siguiente: “como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción”.

Así, se enumera los derechos humanos, de los cuales el primero es: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, el cual, en esencia, es el mismo postulado que el de la constitución estadounidense.

Siguiendo un patrón lógico, todo indicaría que Estados Unidos es el encargado de vigilar este postulado básico de convivencia humana. A menos eso es lo que nos dicta la lógica, pero en cuestiones de definiciones y circunstancias, aplica la que las le conviene, aprovecha la definición multidimensional.

“El ‘vacío conceptual’ es el resultado del uso indiscriminado de un concepto por causa de aprovechar su carga emocional y la natural ambigüe­dad de su significado. La ambigüedad se gesta ya porque dentro del mismo discurso puede una palabra lo mismo significar A que B (bueno que malo, justo que injusto, negro que blanco) lo que al final, como es de suponerse, hace que la expresión "se vacíe" pues ya no significa nada en tanto puede usarse para todo, sea porque se asignan a un concepto contenidos irrecon­ciliables con su origen doctrinal o ideológico, o se vaya en contra de su uso más aceptado. Estas circunstancias afectan de manera especial al concepto de derechos humanos, debido a que en ciertos discursos a éstos se les asigna significa­ciones sustantivamente contradictorias con el origen histórico y el uso "normal" del término en sus diferentes juegos de lenguaje. Es en estos casos donde reaparece el vínculo directo entre la idea de derechos humanos y la posición teórica o de fundamentación que se profese”13.

Así, los Derechos Humanos se han convertido en bandera, causa y justificación de muchas reivindicaciones y arbitrariedades. Si para el globalizador Estados Unidos es una prerrogativa que todo mundo pueda consumir MC Donald’s, quizá para un nigeriano es tener acceso a medicinas, las cuales, por cierto, son vendidas a precios muy altos por empresas norteamericanas.

Cada cual con sus Derechos Humanos. Mientras el artículo 23 dice. “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”, en las maquiladoras de la frontera México-Estadounidense, muchas personas se dan por bien servidas mientras no sean despedidos aunque las condiciones laborales cada día sean más magras.

Visto desde ese punto de vista, sí se respetan los Derechos Humanos. Todo es cuestión de enfoques, aunque en el fondo a la Declaración Universal no se le dé el mínimo respeto.

América y sus ‘Derechos Humanos’
Los Estados Unidos están orgullosos de su Carta Magna. La ponen como un triunfo de la razón y la tienen en el más alto sentido ético. Eso nadie lo discute. Pero ¿en la América Global, Estados Unidos respeta los Derechos Humanos del resto del globo?

Sólo para saciar nuestra curiosidad leamos las primeras líneas del informe 2005 de Amnistía Internacional referente a los Estados Unidos de América:

“Centenares de personas siguieron detenidas sin cargos ni juicio en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba. Durante las operaciones militares y de seguridad realizadas por Estados Unidos en Irak y Afganistán se detuvo a miles de personas y se les negó de forma sistemática el acceso a familiares y abogados. Se iniciaron o llevaron a cabo investigaciones militares sobre las denuncias de tortura y malos tratos a detenidos infligidos por personal estadounidense en la prisión iraquí de Abu Ghraib y sobre los informes de muertes bajo custodia y malos tratos perpetrados por las fuerzas estadounidenses en otros lugares de Irak, así como en Afganistán y Guantánamo. Salieron a la luz pruebas de que el gobierno de Estados Unidos había autorizado técnicas de interrogatorio que violaban la Convención de la ONU contra la Tortura. Comenzaron en Guantánamo las vistas preliminares de las comisiones militares, pero se suspendieron en espera de la resolución de un tribunal estadounidense. En Estados Unidos murieron más de 40 personas como consecuencia de los disparos efectuados por la policía con pistolas Taser, lo que suscitó preocupación sobre la seguridad de estas armas. Se continuaron imponiendo y ejecutando penas de muerte”.

Eso es sólo un breve vistazo que nos sirve para comprobar que EUA es el país que menos respeta los Derechos Humanos en el mundo. Paradójicamente, el vecino país del norte se asume como el paladín defensor de éstos. ¿Qué es lo que pasa? Acaso cada nación tiene su noción de Derechos Humanos y se impone la del país con más armas. ¿O simplemente se aplica la noción que convenga para cada caso?

Por una redefinición de los Derechos Humanos ante el fracaso de la Utopía Americana

Cuando en 1948 se hizo la Declaratoria Universal de los Derechos Humanos el mundo era diametralmente distinto al actual. Recién el mundo despertaba de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y era urgente definir el rumbo que la humanidad debía seguir.

El mundo era distinto: dos potencias peleaban por imponer su ley, dos visiones del mundo que buscaban coincidir para dar una nueva definición de los principios fundamentales del hombre.

Sin embargo, 50 años después se cometen muchas violaciones a los Derechos Humanos precisamente por la nación “elegida por Dios” para salvaguardar esto. Tan seguro están de ello, que el presidente George W. Bush calificó como tonterías el informe de Amnistía Internacional.

Es obvio que no son los derechos humanos los culpables: estos “como cualquier otro instrumento, dependen de la utilización buena o mala, moral o inmoral de que sean objeto para convertirse, respectivamente, ya en aliados de la justicia y el derecho, ya en cómplices de objetivos egoístas y espurios. Para lograr lo primero, no basta la consagración de los derechos humanos en declaraciones o tratados internacionales, Constituciones o leyes nacionales, sino que es menester el impulso insustituible de la voluntad política de gobiernos democráticos comprometidos con los fines de la sociedad a la que deben servir”14

Aunque desde entonces no se han dejado de enriquecer la noción de Derechos Humanos, como por ejemplo con la incorporación de los Derechos de los Pueblos, cuando de justificación política se trata, siempre se recurre a la definición básica, que Estados Unidos las interpreta a su manera en su América Global.

Por ello, ante el nuevo escenario mundial debe de replantearse la noción fundamental de Derechos Humanos. En un mundo “Globalizado”, que se pretende homogéneo, aunque en el fondo no sea más que una clonación bizarra del American Dream,

“Esta voluntad proviene de la adopción, según se señaló al principio de este apartado, de una postura ética que parte del presupuesto de que toda violación a los derechos humanos se concibe no sólo como una vulneración del orden jurídico, sea internacional o de los Estados, sino como una afrenta a una cierta moralidad de la humanidad, a valores o principios éticos de validez jurídica y política de aceptación universal, aunque desafortunada­mente no de universal observancia. Lo cual deviene, conviene hacer hinca­pié, del hecho de que la noción 'derechos humanos', en nuestra comunidad lingüística y cultural alude a las actividades o prácticas relativos al respeto, protección, promoción o reivindicación de la persona humana ante una o varias formas de manifestación de poderes sociales o políticos. Es, sucin­tamente, una concepción de moral positiva acerca de la persona humana y de la relación que respecto de ella deben guardar, en la realidad, sociedades e instituciones. Es un punto de vista, una idea de justicia para juzgar la actuación de esas sociedades y de esas instituciones”15.

No es intención de este modesto ensayo plantear que rumbo debe tomar el nuevo debate sobre la concepción de los Derechos Humanos, su intención simplemente ha sido evidenciar las contradicciones que en nombre de estos se cometen por Estados Unidos en un mundo que ha colonizado, en el que las brechas de pobreza entre clases se ha ensanchado y el hombre cada vez es más mercancía y menos humano porque se ha vuelto virtualmente esclavo de unas cuantas trasnacionales a las que alquila a bajo costo su juventud.

Desde esa perspectiva se deberían replantear los Derechos Humanos. Pareciera que la discusión se ha retrasado dos mil años y todavía existe una separación de clase tan rigurosa como en la era del esclavismo en la Era Antigua. O se es libre y empresario o se es esclavo y trabajador.

Todo esto se desprende del gran fracaso que ha significado la Utopía Americana, el gran fiasco de la “nación elegida por Dios” para crear el paraíso en la tierra, en donde todos los hombres tuvieran las mismas oportunidades.

Cerremos esta reflexión con las palabras de Vincent Verdú al respecto:

“La idílica Revolución norteamericana se encuentra a estas alturas tan humanamente fracasada como la de la URSS. El aura de las utopías inaugurales se ha apagado en América con las desigualdades sociales, las corrupciones políticas, los controles policiales de la intimidad, las operetas judiciales al estilo O. J. Simpson, los más que tolerados abusos de las corporaciones, las discriminaciones sociales y raciales... En cuanto a la proclamada libertad de sus tierras, el dinero es soberano desde la elección de un presidente a la elección de un emigrante legal, y los derechos humanos por los que dice combatir universalmente se subordinan a los dictámenes de un buen contrato en Pekín o con Santiago de Chile ... No hay grandeza ideológica que autorice a América para arrogarse el liderazgo de la Humanidad. Más bien, su deriva actual desdeña la complejidad de la condición humana en provecho del estricto balance material”16.

Fuentes
Álvarez Ledesma, Mario I. Acerca del concepto derechos humanos. Mc. Graw Hill, México 1998

Baricco, Alessandro. Next. Sobre la globalización y el mundo que viene. Anagrama. Barcelona. 2002

Boaventura de Sousa, Santos. Una concepción multicultural de los derechos humanos.

Gates, Bill. Camino al Futuro. Mc Graw Hill. México 1995

Gordony, W. Terence; Willmarth, Susan. McLuhan para Principiantes. Era Naciente. Argentina 1998

Johnson, Paul, Estados Unidos, la historia. Argentina. 2001.

Verdú, Vincent. El planeta americano. Anagrama. Barcelona 1996.
1 Bill Gates. Camino al Futuro. Mc Graw Hill. México 1995. p180.
2 En diálogo con Geral E, Stern, McLuhan Hot and Cool. W. Terence Gordony, Susan Willmarth. McLuhan para Principiantes. Era Naciente. Argentina 1998. p 123
3 Baricco, Alessandro. Next. Sobre la globalización y el mundo que viene. Anagrama. Barcelona. 2002
4 Ibid. pp 28 y 29.
5 Ibid. p 30
6 Boaventura de Sousa Santos. Una concepción multicultural de los derechos humanos.
7 Ibid.
8 Verdú, Vincent. El planeta americano. Anagrama. Barcelona 1996. p 30
9 Ibid. pp 32, 36.
10 Ibid. p 26.
11 Johnson, Paul, Estados Unidos, la historia. Argentina. 2001. p 158
12 Álvarez Ledesma, Mario I. “Acerca del concepto derechos humanos”.Mc. Graw Hill, México 1998
13 Álvarez Ledesma, Mario I. “Acerca del concepto derechos humanos”.Mc. Graw Hill, México 1998
14 Ibid.
15 Ibid
16 Verdú, Vincent. El planeta americano. Anagrama. Barcelona 1996. p 169